Aprender a aprender: el desarrollo de la comprensión lectora en nuestros hijos

Sin comentarios noviembre 24, 2016

Uno de los aspectos en los que hacen más hincapié los modelos educativos actuales consiste en enseñar al niño/a a aprender a aprender, es decir, a construir su conocimiento para poder aplicarlo en el mayor número de contextos posibles, con el fin último de llegar a valerse por sí mismo.

Aprender a aprender implica desarrollar capacidades en el niño/a que le permitan conocer y regular su propio proceso de aprendizaje y saber crear en él una actitud positiva hacia lo que aprende. Sin embargo, tal y como vemos en nuestro día a día, la mayoría de los chicos y chicas conocen cómo actuar para alcanzar la meta fundamental, aprobar los exámenes, pero sin llegar a comprender los procesos que están implicados en la tarea.

Ayudarles a aprender es una tarea complicada, donde familia, escuela y todas las instituciones educativas debemos realizar una labor coordinada. Es por esto que, en las siguientes entradas, dedicaremos un espacio a reflexionar sobre cómo podemos ayudar a nuestros hijos/as y a nuestros alumnos/as a aprender a aprender en las diferentes materias.

¿Cómo ayudar a mi hijo/a y a mi alumno/a en la comprensión lectora?

Leer tiene que servir, siempre, para comprender. No podemos dar la lectura por finalizada si el niño/a no ha entendido completamente el significado del texto, el punto de vista que nos quiere trasladar el autor y las ideas principales y secundarias. Cuando estemos ayudando con los deberes, trabajando en el aula o en las acciones de la vida cotidiana podemos favorecer que el niño trabaje en tratar de mejorar su comprensión lectora. ¿Cómo? Aquí van 5 consejos para trabajar la comprensión lectora con los niños/as:

  1. ¡Activa su conocimiento previo!: cuando leemos un texto, tratamos de formarnos una representación del mismo, integrando la información nueva en la que ya tenemos sobre la temática, es decir, en nuestro conocimiento previo. Por ello, siempre es bueno que preguntemos a los niños/as por lo que saben y lo que les gustaría saber acerca de lo que van a leer, de forma que cuando inicien el proceso lector, estén orientados a comprender la información y poder responder a sus preguntas iniciales. Esto lo podemos hacer, por ejemplo, preguntando por el título del texto o algún personaje. Por ejemplo: Vamos a leer un texto de Arquímedes, ¿os acordáis de quién era Arquímedes? Podemos hacer una lluvia de ideas entre todos.
  2. ¡El objetivo siempre es la comprensión! Muchas veces, cuando estamos leyendo con nuestros hijos/as o con nuestros alumnos/as, hacemos mucho hincapié en que pronuncien bien. Esto es importante, sí, pero puede hacerles perder la atención sobre el propósito último de la tarea: la comprensión del texto. ¿Nuestro consejo? Aclararles siempre que estamos leyendo el texto para tratar de descubrir qué nos quiere decir el autor.
  3. Vamos a pararnos a supervisar: si el texto es largo, es muy bueno que, en cada párrafo (más o menos) nos paremos con el niño/a y le ayudemos a resumir lo que ha leído, a hacerse preguntas y a anticipar los sucesos. Por ejemplo: ¿Qué nos ha dicho el texto hasta ahora? ¿Qué crees que pasará después? ¿Cómo se está sintiendo el personaje? ¿Con qué es importante que nos quedemos de momento?. Esto va a ayudarle aprender que debe supervisar el texto cuando lee. Poco a poco, lo irá haciendo él sólo, aprendiendo a aprender.
  4. Dar muchas oportunidades de ampliar su vocabulario: en la comprensión de un texto, influye el nivel de vocabulario que el niño/a tenga, de forma que, si en el texto, no entiende muchas de las palabras, le va a ser mucho más difícil comprender qué le quiere transmitir el autor. Es por esto que resulta importantísimo comunicarle al niño/a que puede preguntar o consultar en el diccionario las palabras que no entienda. Además, podemos ampliar su vocabulario en cada una de las experiencias que vive en su día a día.
  5. Ofrecer infinitas posibilidades de lectura: los expertos nos dicen que cuanta más práctica, más probabilidad existirá de que el niño/a mejore el proceso que facilita la comprensión. Por ello, es un aspecto que se debe trabajar de forma constante. Sin embargo, no se trata de sobrecargar al niño/a con textos que no le interesan ni le sirven. Si queremos cuidar su motivación, nuestro consejo es buscar sus intereses, para así poder sacar textos que le gusten y que quiera comprender.

Por último, otro truco que podemos usar las familias es tratar de que nuestros hijos/as entiendan los textos que ven en su día a día, como etiquetas, mapas, anuncios o instrucciones.

¿Te ha gustado el post? Puedes dejarnos tu experiencia o tus dudas en el apartado de comentarios y, desde AcademiaTEC, estaremos encantados de resolvértelas. Además, te dejamos también una página que ofrece una enorme cantidad de materiales con los que trabajar la comprensión lectora, para que pongas en práctica estos consejillos: http://blog.tiching.com/7-recursos-para-trabajar-la-comprension-lectora-en-el-aula/

Esther Jimenez Gonzalo

Psicologa


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